De camino a Mykines, la isla de los frailecillos

Mykines es la isla más occidental y salvaje de las Islas Feroe. Su privilegiada ubicación, alejada de las principales islas del archipiélago, la han convertido en el hogar ideal de más de 200 especies de aves marinas. Entre ellas, se encuentra probablemente el ave ártica más codiciada por los fotógrafos de medio mundo: el colorido y divertido frailecillo.

Los puffins, como también se conoce a los frailecillos en tierras anglosajonas, son el principal reclamo de esta isla, aunque en sus tierras se pueden encontrar muchos más tesoros naturales. Un buen ejemplo son las verdes praderas, que crecen en los acantilados y en los tejados de las pocas casitas que resisten al paso del tiempo en la aldea; las olas del mar que llegan desde el horizonte y la sensación de estar en un lugar donde la soledad es uno de los bienes más preciados son otros dos buenos ejemplos.

Faro de Mykines hólmur de fondo

Nuestro viaje a Mykines fue intenso en muchos aspectos: pudimos disfrutar de los paisajes de una isla única en el mundo y “capturar” frailecillos con el objetivo de nuestra cámara; aunque también tuvimos que adaptarnos a los caprichos de una isla indomable, que respira naturaleza a cada paso. ¿Te vienes a descubrirla con nosotros?

ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: Debido a unos deslizamientos de tierra en octubre de 2021 que cubrieron el camino hasta el faro, el gobierno ha decidido mantener cerrado el trekking durante todo el año 2022. Solo se puede llegar hasta el monumento a los pescadores y soldados caídos durante la IIGM. En nuestra opinión, teniendo en cuenta esta nueva situación, no merece la pena visitar la isla ya que la parte más interesante se encuentra en la zona del puente que conecta Mykines con Mykineshólmur (donde se pueden ver más frailecillos y llegar hasta el faro). Dejamos aquí más información.

Mykines, la isla más salvaje de las islas Feroe

Llegar a Mykines es un reto en sí mismo, ya que los medios de transporte hasta la isla son escasos. Además de haber pocas formas de llegar hasta el diminuto puerto de la isla, existe una gran demanda a la hora de reservar. Por eso, los pocos ferrys que zarpan desde Vágar hasta Mykines deben ser reservados con mucho tiempo de antelación.

En este artículo encontrarás toda la información que necesitas para llegar la isla de Mykines.

El tiempo es otro de los factores que añaden misterio e incertidumbre a Mykines, ya que es tremendamente variable e impredecible. El fuerte oleaje que puede provocar el viento y la lluvia, así como la nula visibilidad que ocasiona la niebla, son factores a tener muy en cuenta el día de la visita.

Pueblo de Mykines

El día que nosotros escogimos para reservar el ferry – al azar – amaneció nublado, lleno de nubes grises poco halagüeñas que nos hicieron maldecir la elección del día para visitar Mykines – una fecha que escogimos 2 meses antes de llegar a Feroe -.

Antes de salir de casa revisamos varias veces el correo electrónico para asegurarnos de que la empresa del ferry no había cancelado el viaje. Con esas buenas noticias – no news, good news – salimos en dirección a Sorvágur, la pequeña localidad de la isla de Vágar desde donde parten los ferrys.

Tardamos casi una hora en llegar desde Argir, el barrio donde nos alojábamos, hasta el puerto de Sorvágur. El camino fue más lento de lo habitual a causa de la niebla, que dificultaba la visión a escasos 5 metros del coche. Tal y como dijimos en aquel momento, mientras recorríamos el interior de la isla de Streymoy, “nunca habíamos visto una niebla más espesa que la de aquel momento”.

Después del color blanco de la niebla, llegó la oscuridad, el silencio y el frío húmedo del túnel submarino que conecta Streymoy con la isla de Vágar. Cuesta creer que una obra de ingeniería de ese calibre se haya podido realizar bajo el océano. El simple hecho de atravesarlo en coche hace que los oídos se taponen, a causa de la presión del agua al descender los casi 100 metros bajo el océano a los que llega el túnel en su punto más profundo.

Ferry a Mykines

El puerto de Sorvágur es pequeño en comparación con los que conocemos del continente, pero bastante ajetreado para encontrarse en las Feroe. Aparcamos el coche y vamos en busca del lugar de embarque del ferry. Este, mucho más pequeño y menudo de lo que habíamos imaginado, estaba amarrado y sin a penas gente esperando a cruzar la pequeña pasarela que da acceso a la terraza del barco. Justo había empezado a lloviznar y supusimos que con el mal tiempo muchos viajeros se habrían echado atrás, pero para nuestra sorpresa el interior del ferry estaba repleto de gente.

Haciéndonos hueco en una de las esquinas de los sofás pudimos sentarnos y esperar pacientemente a que el barco cruzase el estrecho sorteando las olas. Mykines es una isla solitaria e inhóspita, así que el mal tiempo, el oleaje y el sonido incesante de las gaviotas al acercarnos a tierra firme no hicieron más que acrecentar esa sensación.

Trekking hasta Mykineshólmur, el más popular de las Islas Feroe

El pequeño pueblo de Mykines está compuesto por apenas 50 casas, la gran mayoría de ellas cubiertas con tejado de césped. A pesar de la belleza de la aldea, aislada y melancólica en mitad del Atlántico, el principal atractivo de la isla de Mykines es su impresionante paisaje natural.

Faro Mykines

Nuestro objetivo en Mykines era avistar frailecillos y llegar hasta el faro de Mykineshólmur, el trekking más famoso de las islas Feroe.

Trekking de Mykineshólmur

Fee: hay que pagar “entrada” para poder realizar el trekking hasta Mykineshólmur. Cuesta 250DKR por persona.

 

Duración: Aproximadamente 5 horas (ida y vuelta)

Distancia: 8 kilómetros

Dificultad: moderada. Puede ser un poco dificultoso el camino de vuelta, ya que hay que ascender desde el puente hasta el pueblo.

Altura máxima: 125 metros

Peligros: el puente que cruza a Mykineshólmur puede ser peligroso para los niños.

Sergio Con Billete de Vuelta en Mykines

Ana Con Billete de Vuelta en Mykines

El trekking hasta Mykineshólmur comienza justo antes de llegar a la villa. Allí aparecen las primeras señales que indican el sendero que asciende hasta la pequeña colina desde donde se inicia el verdadero trekking hasta el faro.

En el inicio del sendero suele haber una persona responsable de revisar que los excursionistas han pagado el fee hasta Mykineshólmur. Nosotros lo compramos vía online a través de la página mykines.fo (250dkr/persona).

El primer punto importante del sendero es la aparición de un monumento de piedra en honor a todos los locales de Mykines que han fallecido en el mar o que se han precipitado por los enormes acantilados. Este pequeño monumento, erigido en el año 1939, es el único resquicio de civilización hasta llegar a la zona de Lambi, donde se encuentra el famoso puente que conecta con Myineshólmur.

Colonia de frailecillos en Mykines

Frailecillo observador en Mykines

El trekking hasta llegar a la zona de Lambi es descendente, y en cada recoveco ofrece paisajes que dejan sin aliento. Las aves que habitan Mykines son numerosas, y entre todas ellas destacan los adorables frailecillos – puffins en inglés -. Resulta impresionante ver como decenas de frailecillos comienzan a sobrevolar el cielo y se resguardan en los pequeños nidos de los acantilados.

A partir de ese momento, el objetivo de nuestra cámara comenzó a funcionar sin descanso, aunque lo mejor estaba por llegar.

Puente Mykines hólmur

Mykines, la morada de los frailecillos

La zona que se encuentra justo antes de cruzar el puente hacia Mykineshólmur se llama Lamba, y es un auténtico paraíso para los fotógrafos. En esta zona se encuentra una colonia formada por miles de frailecillos juguetones que se posan a escasos metros del sendero. Verlos tan de cerca es una experiencia única, ya que rara vez estas aves se muestran tan cercanas a cualquier observador externo.

Frailecillos en Lambi, en la isla de Mykines

Sus preciosos picos tricolor y su elegante frac negro y blanco se intensifican al verlos tan de cerca. Sus patitas, preparadas para nadar en mar abierto y su vuelo torpe son otras de sus características más llamativas. Poder verlos con esa nitidez, observarlos y fotografiarlos de mil maneras posibles fue una sensación increíble.

De repente, llegar hasta el fin del mundo, una isla rocosa perdida en el Atlántico Norte, había merecido la pena.

Visitar el faro de Mykineshólmur

Avistar frailecillos fue una experiencia increíble. Verlos revolotear por encima de nuestras cabezas y posarse frente a nosotros es algo indescriptible, pero el camino hacia la punta más occidental de la isla debía continuar. Para ello, era necesario cruzar el puente que conecta la isla principal de Mykines con Mykineshólmur, que se encuentra suspendido a 35 metros por encima del mar.

Puente de 35 metro en Mykines

Estrecho de Mykines en Lambi

Cruzar el puente es toda una aventura, ya que desde allí arriba se puede ver cómo las olas atizan los acantilados que ambas islas forman y que se encuentran separados por unos escasos 50 metros. La pasarela de agua que se forma entre las dos islas, y por la que cruza el puente, está repleta de gaviotas, frailecillos y otras aves marinas. Este es sin duda su reino, su hábitat natural. Nosotros, como invitados, solo podemos apreciar esa belleza natural y tratar de dejar el lugar igual de salvaje que como lo hemos encontrado.

Frailecillos de Mykines

El sendero tras cruzar el puente se encuentra en mal estado, como casi todo el trekking hasta Mykineshólmur. El camino marcado nos lleva a subir nuevamente la colina y llegar hasta el punto más alto de la misma. Allí arriba continúa el sendero, en perpendicular al enorme acantilado que cae en picado a pocos metros del camino. En esa pared vertical viven cientos de aves – especialmente Gannets, ya que es el único lugar de Feroe donde anidan – que se pueden avistar yendo y viniendo en busca de alimento. Para los más atrevidos, es posible caminar por el sendero recto que conduce hasta el faro de Mykineshólmur prácticamente asomándose a cada paso por el acantilado.

Aves marinas en el peñón de Mykines

El problema en estas latitudes es que el tiempo es muy variable e inesperado. En nuestro caso, el día que hicimos el trekking de Mykineshólmur estaba lloviznando, y en el brazo de la isla que conduce hasta Mykineshólmur la niebla se apoderó de todo. En esas condiciones es bastante peligroso caminar cerca del acantilado, así que es mejor mantenerse bien resguardado de las ventiscas caminando por el sendero marcado y que lleva directo hasta el famoso faro de Mykines.

Con Billete de Vuelta en Mykines

El faro de Mykines se construyó en el año 1909 y estuvo durante varias décadas regentado por locales de la isla, hasta que en el año 1970 se automatizó por completo. A pesar del lugar idílico en el que se encuentra, esta zona sufrió las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial casi como ninguna otra. La aviación alemana que sobrevolaba las islas Feroe atacan el faro para dificultar la llegada de barcos aliados a las costas feroesas.

En la actualidad, desde el faro de Mykineshólmur se puede disfrutar de las mejores vistas de toda la isla de Mykines.

Faro de Mykines en el horizonte

Sentado en la punta más occidental de la isla más al oeste de las Feroe uno siente que se encuentra al borde del abismo. En línea recta es posible deleitarse con el paisaje dominado por el faro, el acantilado y todas las aves que habitan en cada uno de sus recovecos. Las manchas blancas que se observan desde la distancia nos muestran la vida en estas latitudes, en las que el mar, los acantilados y las aves forman un ecosistema perfecto difícilmente comparable con ningún otro lugar en el mundo. Las ovejas, también presentes en Mykines, son esa nota de color que cuida de los pastos y que protege la isla de cualquier contratiempo. Aunque no las hayamos mencionado antes, ellas también forman parte de ese pequeño paraíso perdido en las aguas más frías del Atlántico Norte.

Mykines desde el trekking de Mykines hólmur

Con la sensación de haber cumplido uno de los objetivos más importantes de nuestro viaje emprendemos el camino de vuelta. La cola para subir al ferry llega hasta la cima de la colina. Con melancolía, nos alejamos de Mykines, una joya que se va difuminando en el horizonte a causa de la niebla y la lluvia. Solo el sonido de las aves nos indica que la isla sigue allí, camuflada, impertérrita a la meteorología y al mundo. Esperamos que siga así durante mucho tiempo.

Si estás organizando tu viaje a las Islas Feroe, este artículo te interesa: te compartimos nuestros gastos de viaje.

5/5 - (8 votos)

6 Replies to “De camino a Mykines, la isla de los frailecillos”

  1. jordi

    Hola, buenas tardes, soy Jordi y a finales de julio vamos a las islas feroe por 8 días y ahora nos hemos enterado que la caminata hasta el faro está cerrada este año por deslizamientos en el punto 1 que es el monumento a los marineros muertos. Os pregunto vale la pena ir a mykines si solamente podemos llegar hasta la estatua? se llegan a ver puffins o están más hacia adelante?
    Por cierto las tasas ya son 250DKK.
    Saludos.

    Reply
    • Conbilletedevuelta Post author

      Hola Jordi,

      ¡Qué gran viaje te espera!
      Antes de nada, gracias por avisarnos del aumento de precios de las tasas, así podemos mantener actualizado el post.

      Como bien dices, actualmente solo se puede acceder hasta el monumento a los pescadores caídos durante la IIGM. Teniendo en cuenta esta información, mi recomendación sería que te ahorrases el viaje hasta Mykines, ya que la zona en la que más frailecillos podrías ver con diferencia es en el Mykines Footbridge, el puente que conecta la isla principal con Mykineshólmur. En nuestra opinión, esa es la mejor parte y donde más puffins se acumulan (las fotos de nuestro post con frailecillos son en esa lugar). Una vez pasas el puente, puedes ver otros muchos tipos de aves y acabar llegando hasta el faro. Por lo tanto, te diría que mejor aprovechéis el tiempo para visitar otras islas del archipiélago: por ejemplo Kalsoy, que también tiene mucho encanto y nos gustó mucho (tenemos artículos sobre la isla).

      En definitiva, es una pena pero quizás de esa manera tenéis la oportunidad de descubrir otra isla sin tantas expectativas.

      Saludos y feliz viaje,

      Sergio

      Reply
  2. Antonio

    Buenas tardes, soy Antonio y visitaré las islas Feroe a principios de julio. Organizando el viaje he leído que la ruta hasta el faro está cerrada durante el verano del 2022 y en la pregunta anterior leo que no recomiendas visitar la isla si no se puede llegar hasta Mykineshólmur. La verdad que es una pena…

    ¿Hay otros lugares en las islas Feroe para poder ver frailecillos?

    Saludos,

    Reply
    • Conbilletedevuelta Post author

      Hola Antonio,

      la verdad es que sí que es una pena, ya que el sendero está cerrado prácticamente desde el inicio. Eso significa que ni si quiera podrás llegar hasta el puente, que es la zona donde más frailecillos pudimos ver nosotros (las fotos que hay en nuestro post son de esa zona). Dicho esto, hay que decir que frailecillos hay en todas las islas Feroe, así que si estás atento podrás verlos (principalmente en los acantilados). La gran diferencia es que en Mykines es donde está la mayor colonia de frailecillos, y eso hace que sea mucho más fácil verlos.

      En nuestro caso, los vimos también en Gásaladur, la famosa cascada que cae al océano y en un viaje en lancha en Hestur (estaban flotando en el océano).

      Saludos y que tengas un gran viaje!!!

      Sergio y Ana

      Reply
        • Conbilletedevuelta Post author

          De nada Antonio, nos alegramos de que te hayan podido servir. Disfruta de tu viaje a Mykines, en las Feroe.

          Saludos,

          Sergio y Ana

          Reply

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Responsable » Sergio Martínez Gallego
  • Finalidad » gestionar los comentarios.
  • Legitimación » tu consentimiento.
  • Destinatarios » los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa (proveedor de hosting de Con Billete de Vuelta) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Webempresa. (https://www.webempresa.com/aviso-legal.html).
  • Derechos » podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.