Visita al museo Chillida Leku, el legado de un artista atemporal

El museo Chillida Leku ha reabierto sus puertas después de 8 años de silencio, en los que gran parte de la obra de Eduardo Chillida ha quedado oculta en las vastas dependencias del caserío Zabalaga. Para los más curiosos, «Chillida Leku» significa en euskera «el lugar de Chillida», un museo al aire libre que nos muestra el arte singular y armonioso de un artista atemporal y avanzado a su tiempo.

Visitar Chillida Leku ha sido sin duda la mejor experiencia de nuestra ruta por San Sebastián y alrededores, ya que nos ha descubierto la obra del genial artista vasco en el ecosistema que él mismo construyó con mimo y dedicación a lo largo de toda su vida. Y es que el museo fue un proyecto que siempre rondó la cabeza del autor y que ahora vuelve a estar a disposición del público, convirtiendo a Euskadi en un auténtico referente cultural a nivel nacional.

Con este artículo, os invitamos a conocer un poquito más de cerca la experiencia que vivimos en el museo Chillida Leku y explicaros toda una serie de información práctica para visitarlo. ¿Comenzamos?

El Chillida Leku, una vuelta de tuerca al museo convencional

«Yo en el País Vasco me siento en mi sitio, como un árbol que está adecuado a su territorio, pero con los brazos abiertos al mundo» Eduardo Chillida

chillida-leku-campa

De esa forma tan singular se definía a sí mismo Eduardo Chillida, una frase sencilla pero reveladora de su manera de entender la vida y el arte. Con esa idea, logra ensalzar sus orígenes y mostrarle al mundo una obra con raíces en Euskadi pero con una vocación universal. Ese es el verdadero legado de todo artista: una obra con raíces marcadas pero que se puede interpretar desde cualquier mirada, etnia o forma de pensar sea cual sea la procedencia de quien la admira. Y es que una obra universal es eso: una fuente de emociones capaz de interpretarse infinitamente.

“El Chillida Leku ha abierto sus puertas recientemente después de 8 años cerrado y seguirá abierto al público hasta septiembre de 2019”

El caso del museo Chillida Leku es excepcional, ya que es un espacio que conecta arte y naturaleza y rompe con el concepto de museo desde el punto de vista en el que todos lo entendemos. El proyecto, aunque ya formaba parte de los sueños del escultor desde que era joven, no se empezó a materializar hasta el año 1983. Ese año Eduardo Chillida, junto a su mujer Pilar Belzunce, adquirieron el caserío Zabalaga, una antigua casa para dar refugio a las bestias ubicada en el terreno de la familia Churruca. El matrimonio Chillida fue adquiriendo poco a poco las diferentes hectáreas que conforman el caserío y con el paso de los años lo transformaron en un lugar en el que se respira arte por los cuatro costados.

Caserío Zabalaga en Chillida Leku

El caserío Zabalaga es muy especial, ya que por fuera muestra las cicatrices propias de una casa con mucha historia y que sigue manteniendo incluso el escudo de la familia Zabalaga, los dueños originarios del lugar. Eduardo Chillida quiso que esa estructura externa se mantuviese y reformó todo el interior de la casa, que se ha convertido en un lugar diáfano, minimalista y lleno de luz. Su idea era tener dos zonas bien diferenciadas: el jardín – donde se ubican las grandes esculturas de acero Corten y granito rosa de la India – y el caserío – donde se guardan obras más pequeñas y de materiales como el alabastro o el papel-.

El jardín de Chillida Leku

Jardín Chillida Leku

Las 11 hectáreas del jardín de Chillida Leku se dividen en dos partes claramente diferenciadas: la primera es la que se denomina «la campa» y la segunda, la zona boscosa. En la campa los visitantes podemos encontrar algunas de las esculturas monumentales más importantes de Chillida, en su gran mayoría hechas con acero Corten – gracias a su gran resistencia al paso del tiempo por la capa de oxidación que crea y la defiende de las inclemencias meteorológicas – y de granito rosa de la India.

«La escultura debe siempre dar la cara y estar atenta a todo lo que alrededor de ella se mueve y la hace viva» Eduardo Chillida

Algunas de las principales esculturas que residen en la campa son fácilmente reconocibles, porque pertenecen a diferentes familias de esculturas sobradamente conocidas, como las dedicadas al viento, el espacio, la materia o el vacío. Eduardo Chillida siempre trabajaba sus obras de arte para responder a preguntas existenciales, de ahí que existan muchas esculturas diferentes que pertenecen a la misma familia – el ejemplo más claro de ello son las esculturas del Peine del Viento, cuya obra más famosa está situada en la playa de Ondarreta en San Sebastián y es la número XV de toda la serie o familia -.

Esculturas acero Corten en Chillida Leku

Todas las obras que se encuentran en el jardín de Chillida Leku se pueden tocar, sentir y experimentar.

La razón por la que Eduardo Chillida realizaba muchas obras distintas dentro de una misma familia es porque él creía firmemente que todos respondemos a una misma pregunta de forma distinta dependiendo de cuándo la respondamos. En realidad, es una perspectiva filosófica muy interesante y acertada, ya que el paso del tiempo nos cambia y nos hace ver las cosas de manera distinta. Por lo tanto, Chillida trabajaba para expresar todas esas respuestas a preguntas existenciales que él mismo se planteó a lo largo de su vida.

Cuando Chillida trabajaba para un encargo cerraba unas condiciones. Si estas cambiaban, él se veía legitimado a no entregar la obra y quedársela en propiedad. Así lo hizo por ejemplo con De música III.

Arco de la Libertad en Chillida Leku

Como curiosidad, es importante decir que Chillida consideraba que sus obras debían ser íntegramente creadas con un solo material. Pero, ¿cómo lograba hacerlo con el acero Corten? El genial escultor vasco descubrió un método para «fusionar» el acero y convertir varias piezas en una sola sin que interviniese ningún otro material que actuase de pegamento. Para lograrlo, utilizaba nitrógeno, el cual se expande una vez se enfría y permite que las diferentes piezas de las que se componen las esculturas quedasen íntegramente realizadas en acero.

En la campa podremos disfrutar de obras tan icónicas como Buscando la luz I, una obra que invita al espectador a tocarla y a mirar hacia el cielo. También se pueden visitar en la campa las obras Lotura XXXII, Harri IV o De música III.

Buscando la luz en el museo Chillida Leku

Todas las esculturas se mantienen en equilibrio. Es decir, no están fijadas al suelo y soportan en perfecta armonía las decenas de toneladas que pesan cada una de ellas.

En la zona boscosa del jardín del museo Chillida Leku se pueden encontrar otras obras también creadas con acero Corten. Esa otra zona estaba cerrada y actualmente se ha abierto al público con nuevas obras a la vista que contemplan el diálogo que se produce entre todas las esculturas a lo largo del museo. En esta otra zona, más oscura, se pueden encontrar otras obras importantes del autor como Homenaje a Balenciaga, Arco de la libertad o Peine del Viento XVII.

Museo Chillida Leku

Una de las cosas más curiosas de Eduardo Chillida están relacionadas con su firma, la cual siempre aparece en algún rincón escondido de todas sus esculturas. En la firma se pueden apreciar las iniciales del artista, en las que junta la E y la CH – cuando esta todavía era una letra única -. Podéis verlo claramente en la foto que os dejamos a continuación, y sobre todo buscarlas por cada una de las esculturas que vayáis visitando como una forma de encontrar el alma de cada obra.

Firma Eduardo Chillida

El Caserío Zabalaga, el refugio del arte

El caserío Zabalaga es el corazón del Chillida Leku, ya que la compra de esta antigua «casa de bestias» dio el auténtico pistoletazo de salida para el que en un futuro se convertiría en el verdadero legado del artista.

El proyecto comenzó a tomar forma a partir del año año 1983. Ese año Eduardo Chillida y Pilar Belzunce, adquirieron el caserío Zabalaga, a la que el artista vio un gran potencial para materializar su sueño: un museo al aire libre en que las personas pudieran tocar, ver y sentir sus esculturas de acero Corten y granito de la India.

Interior del Caserío Zabalaga en Chillida Leku

Chillida decidió mantener la estructura tradicional por fuera pero vaciar todo el interior hasta convertirlo en un espacio minimalista. De hecho, cruzar la puerta del caserío es como entrar a un museo paralelo, diáfano y vanguardista en el que las esculturas de acero y alabastro descansan en las diferentes salas.

Visitar Chillida Leku

A diferencia del exterior, las obras de alabastro se encuentran dentro del caserío. El escultor escogió este material por ser diáfano y dejar traspasar la luz, una sensación que Chillida valoraba enormemente a pesar de ser un mineral.

En el interior del caserío las obras no se pueden tocar, a diferencia de lo que ocurre en el jardín de Chillida Leku.

Caserío Zabalaga Chillida Leku

Esculturas en el Caserío Zabalaga

Caserío Zabalaga

Información práctica sobre Chillida Leku

Entradas al Chillida Leku

El museo Chillida Leku ha reabierto sus puertas y se podrá visitar hasta el día 30 de septiembre de 2019. Existen tres tipos de entradas:

  • Anual: entrada de temporada (30€ adultos) con un 10% de descuento en la tienda. Personal e intransferible.
  • Entrada estándar: 6€ la visita de un día.
  • Entrada + visita guiada: 18€ la entrada de un día con visita guiada (es la que hicimos nosotros y la recomendamos al 100%).

Todas las entradas se pueden comprar en la página web de Chillida Leku.

Horarios

El museo está abierto todos los días de la semana exceptuando los martes (excepto aquellos que son festivos). abre todos los días execepto los martes. (Salvo los martes festivos.)

Marzo 10:00 / 19:00
Abril – Septiembre 10:00 / 20:00
Noviembre – Febrero 10:00 / 18:00
Octubre 10:00 / 19:00

Cómo llegar a Chillida Leku

Al museo, que se encuentra a las afueras de San Sebastián, se puede llegar de diferentes maneras:

  • En autobús (desde San Sebastián): Autobús G2
  • En coche: en 15 minutos desde San Sebastián por la GI-21

Visitando Chillida Leku en San Sebastián

Esperamos que este artículo os sea de utilidad para convenceros de visitar Chillida Leku, un museo distinto, rompedor y al que merece mucho la pena visitar.

2 Replies to “Visita al museo Chillida Leku, el legado de un artista atemporal”

  1. Victor

    Pues me ha sido de mucha utilidad este artículo chicos, ojalá este año o si lo volvieran a abrir a partir del año que viene lo pudiera visitar. Como apasionado de la Historia del Arte, Chillida es de los escultores que más me ha llamado la atención, ya sea por la obra que hizo aquí (Creueta del Coll) o las del País Vasco que tan bien habéis explicado (me resultan curiosas y muy llamativas esas formas que el hizo)
    Un abrazo viajeros

    Reply
    • Conbilletedevuelta Post author

      Hola Víctor!

      Nos alegramos mucho de que te haya gustado el artículo sobre Chillida Leku. Sabemos que eres un apasionado del arte, así que te recomendamos al 100% que lo visites (y con guía, para que te expliquen las características de cada obra, mejor que mejor).

      Un abrazo!

      Sergio y Ana

      Reply

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