Un día y una noche en el Templo Sensōji de Tokio

Si alguna vez has soñado con visitar el futuro en una máquina del tiempo, probablemente te encontrarías con una ciudad muy parecida a lo que es a día de hoy Tokio. Sus luces, sus edificios y su forma de entender la vida se han convertido en todo un referente para la ciencia ficción. Ahora bien, ¿podríamos concebir la ciudad de Tokio sin su dosis de misticismo y tradición?

Desde nuestro punto de vista, la magia de Tokio reside precisamente en eso, en el equilibrio perfecto entre futuro y pasado, entre tradición y modernidad. Y eso es lo que queremos mostrarte en este artículo: una de las joyas de la historia tokiota. El templo Sensōji 浅草寺. ¿Te vienes a descubrirlo de día… y de noche?

El templo Sensoji: la puerta de entrada al Tokio del pasado

Entre las calles del barrio de Asakusa se esconde el templo budista más antiguo de la capital, el templo Sensoji, fundado nada más y nada menos que en el año 628.  Al salir de la estación de tren de Asakusa, que se encuentra muy cercana, ya se empieza a sentir la fuerza de un destino que atrae a peregrinos desde hace siglos, en un lugar en el que parece que no pase el tiempo.

farolillo de papel en el templo Sensoji de Tokio

Es por eso que siempre decimos que viajar a Tokio es como coger una máquina del tiempo, tanto de ida como de vuelta. El templo Sensoji, en este caso, es el mejor ejemplo para viajar al pasado de una ciudad imperial y repleta de historia. Una historia que comienza precisamente en la puerta de entrada al templo sagrado: la puerta Kaminarimon (puerta del trueno).

En la puerta Kaminarimon cuelga la lámpara de papel más grande de todo Japón. ¿Lo sabíais?

Esta bonita puerta se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad de Tokio, la que da la bienvenida a todos los viajeros y peregrinos que desean adentrarse en un mundo paralelo dentro de la megaurbe. Cruzar la puerta es regresar a un Tokio de antaño, en el que el incieso, las deidades y las galletas de arroz toman el protagonismo.

Según cuenta la leyenda, dos pescadores de la zona de Asakusa capturaron con su red la estatua de la deidad Kannon, un ser que ha alcanzado el nirvana pero que ha renunciado a su estado de Buda. A pesar de que los pescadores trataron de devolverla al río Sumida en varias ocasiones, ésta siempre volvía a ellos, impidiéndoles pescar.

Finalmente, ante la imposibilidad de devolverla al río, los aldeanos reconocieron el carácter divino de aquel suceso y construyeron en ese mismo lugar el templo que a día de hoy conocemos. Corría el año 628 y el imponente templo de color carmesí ya era una referencia en toda la ciudad.

En la actualidad, eso sí, el Templo Sensoji es una reproducción del original, ya que fue destruido durante los bombardeos que asolaron Tokio durante la Segunda Guerra Mundial.

La deidad de Kannon es una bodhisattva (ser que ha alcanzado el nirvana o iluminación) y es muy venerada en Japón, ya que simboliza la misericordia.

Nakamise Dori, la calle de las tradiciones

Antes de cruzar la segunda puerta del recinto, el Hozomon, hay que atravesar una calle comercial de unos 200 metros repleta de curiosidades. Parece un lugar turístico, pero en realidad esos puestecitos llevan ahí desde hace siglos vendiendo todo tipo de objetos tradicionales. Y también de souvenirs, por supuesto.

En esta ajetreada calle, en la que cae un sol de justicia y el espacio es reducido por el vaivén de los visitantes, se pueden encontrar todo tipo de artilugios y aperitivos nipones. Como por ejemplo, el yukata o las famosas galletas de arroz. Aunque también es muy recomendable probar los pasteles de arroz y las golosinas con sabor a te verde.

Entre dulces y recuerdos llegarás a la segunda puerta del templo Sensoji, la ya mencionada Hozomon, que se encuentra custodiada por dos guardianes infranqueables.

Te invitamos a seguir descubriendo Japón con la serie de artículos que hemos escrito sobre este increíble país. En ellos podrás encontrar también información práctica para tu viaje. Puedes acceder haciendo click aquí.

La puerta Hozomon, la puerta de entrada a Sensoji

Tal y como sucede en la puerta Kaminarimon, esta segunda entrada al templo Sensoji también está decorada con una lámpara de papel enorme que deja boquiabierto a propios y extraños. Bajo la puerta central, además, se puede encontrar un dragón de madera tallado a mano que hace referencia al nombre original del templo: Kinryuzan o montaña del dragón dorado.

La palabra Hōzōmon significa “puerta de la sala del tesoro”, todo un indicador de lo que te espera tras cruzarla.

Los dos guardianes que custodian la puerta Hozomon son dos guerreros cuyo origen, dicen, está inspirado en dos históricos luchadores de sumo: Myobudani Kiyoshi (el guardían que podemos observar a la derecha) y Kitanoumi (en el lado izquierdo). Sea cual sea su origen, atravesar el porticón estremece, ya que las dos estatuas de Nio, el guardián de Buda y las dos sandalias gigantes que hay en la parte trasera de la puerta impresionan sobremanera. Sin duda, la mejor manera de acceder al eje central del templo Sensoji.

Tal y como decimos, en la parte de atrás de la puerta Hozomon podrás ver dos alpargatas gigantes, también llamadas o-waraji, famosas por su tamaño y también por traer suerte y felicidad a quienes las tocan.

Tras cruzar la puerta Hozomon encontrarás la sala principal del templo y también una interminable pagoda de 5 pisos que guarda algunas reliquias de Buda, aunque está cerrada al público. Estos edificios son reconstrucciones de los originales, que fueron destruidos durante la guerra que asoló al mundo entre el 39 y el 45. ¡Qué infame recuerdo!

En esta parte, además, también podrás visitar el santuario de Asakusa, construido en el año 1649 por Tokugawa Iemitsu.

El salón principal del templo se encuentra al otro lado de la puerta Hozomon, pero antes de llegar hasta sus escaleras nos paramos ante un tumulto de gente que agitaba sus brazos y conducía el humo que emanaba el incieso hacia su cabeza. Se trata de la zona de purificación del templo, en la que los japoneses queman incienso y se lo llevan a las zonas en las que sienten algún tipo de dolencia física, con el fin de curarlas.

Muchos japoneses se llevan el humo a la cabeza, ¿curioso, no? El caso es que en esta parte del templo, en el que también se pueden comprar los famosos papelitos de la fortuna o omikuji, se puede sentir esa otra cara de Japón: la de la espiritualidad.

El salón principal del Templo Sensojji: el salón Hondo

El salón Hondo es la estancia más importante del templo, en el que según cuenta la leyenda, sigue custodiada entre sus muros la estatua de Kannon que encontraron los pescadores casi 1500 años atrás. En este lugar se realizan ofrendas y los peregrinos hacen sus rezos antes de volver a la realidad de Tokio.

Una vez en el interior del salón Hondo, también denominado Kannon-do, se puede acceder a la sala “de la diosa” (Kannon-do), de ahí el nombre alternativo por el que se conoce esta estancia. Al llegar al altar, tras subir las escaleras, los japoneses muestran su respeto haciendo una reverencia y aplaudiendo dos veces antes de ofrecer una moneda en honor a la diosa Kannon.

A pesar de que la estatua original se encuentra custodiada entre los muros del templo, no es posible visitarla. Descansa en el denominado “cuarto tesoro”, al cual solo tienen acceso los sacerdotes budistas que viven en el templo.

Nosotros nos quedamos enganchados de la belleza y singularidad de este lugar. Por eso, decidimos volver a visitarlo de noche, para sentir con algo más de intimidad esa fuerza y espiritualidad que el templo nos transmitió entre la muchedumbre.

La verdad es que la experiencia de visitar de noche el templo Sensoji – y muchos otros lugares turísticos de Japón – es una experiencia muy recomendable. Excepto por los mosquitos, que hacen de las suyas entre las sombras, estos lugares suelen encontrarse mucho más tranquilos.

Mapa del Templo Sensoji

Mapa del Templo Sensoji, en Japón

Fuente: www.senso-ji.jp

Este mapa que te dejamos muestra de una forma muy visual todos los lugares que forman parte del Templo Sensoji y de los que hemos hablado a lo largo de este artículo. Si quieres más información de primera mano del lugar, puedes visitar la página web oficial del templo, aunque está en japonés.

Información importante

A continuación te dejamos algunos datos de interés para que puedas visitar el templo sin problemas:

Horario

  • De 6:00 a 17:00 de lunes a domingo (desde abril a septiembre)
  • De 6:30 a 17h de lunes a domingo (desde octubre a marzo)

Cómo llegar

  • Desde la estación de Tokio: coge la JR Yamanote Line hasta Kanda Station (2 minutos, 140 yens) y haz transbordo a Ginza subway Line hasta Asakusa (10 minutos y 170 yens).
  • Desde la estación de Shinjuku: coge la JR Chuo Line hasta Kanda Station (10 minutos, 170 yens) y coge la Ginza subway Line hasta Asakusa (10 minutos, 170 yen).

Recuerda que si tienes la Japan Rail Pass los trayectos en todas las líneas JR son gratuitas.

Eventos que se celebran en el Templo Sensoji

  • Sanja Matsuri: es el festival anual que se celebra en el Santuario de Asakusa y que tiene lugar en mayo.
  • Carnaval de Samba de Asakusa: se celebra en agosto.
  • Hagoita-ichi: mercado en el que se venden paletas de madera con decoración dedicada al juego tradicional del hanetsuki.

Nada más por nuestra parte. Esperamos que hayas disfrutado con este artículo y que puedas disfrutar de la experiencia de visitarlo muy pronto. ¡Saludos viajero/a!

Un día y una noche en el Templo Sensōji de Tokio
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