La Costa Brava está salpicada de pequeños pueblecitos que hacen las delicias de los más nostálgicos. Pueblos de pescadores, que aún conservan el aroma a tradición entre sus calles, con casitas blancas de tejados naranjas inclinados. Uno de esos pueblos es Calella de Palafrugell, donde estuve recientemente. Un pueblo con mucho encanto y rodeado de calas maravillosas a las que se puede acceder mediante un conocido y bonito paseo por el Camí de Ronda.
Te invitamos a que descubras con nosotros la belleza de este enclave costero de la Costa Brava. Para nosotros, es uno de los pueblos más bonitos de toda Catalunya. Esperamos que después de este artículo pienses como nosotros y te animes a visitarlo.
Calella de Palafrugell: la tradición de un pueblo pescador
Calella de Palafrugell se caracteriza por la tranquilidad de sus calles y por apostar firmemente por un turismo familiar. No está masificado, ni tampoco tiene demasiados hoteles, hecho que acentúa aún más su marcado carácter pescador y profundamente catalán. Las calas que la envuelven son uno de los atractivos de la zona, y se puede llegar a ellas a través del Camí de Ronda, como se ha mencionado anteriormente. Se trata de un sendero que recorre gran parte del Baix Empordà y que está especialmente diseñado para recorrerlo a pie o en bicicleta.
Una de las rutas es la que sale del mismo pueblo de Calella de Palafrugell, y que va desde la playa dels Canyers de Sant Roc hasta la playa del Golfet. Es una distancia que no supera los 30-40 minutos de caminata agradable y desde donde pueden verse diversos puntos de interés de la zona, además de disfrutar de unas vistas maravillos de Calella de Palafrugell. Con diversos desniveles hechos de pequeñas escaleras de piedras y diversos túneles que hay que atravesar con el mar de fondo, podremos contemplar, por ejemplo, las Illes Formigues, donde en el año 1285 se libró una batalla naval que destruyó por completo la flota de Felipe III.
También podremos encontrar puntos de interés como el Castellet d’en Niell, l’Agulla del Golfet o, finalmente, la Playa del Golfet, donde podremos disfrutar de un baño relajado y tranquilo en sus aguas cristalinas. Si se sigue el sendero, por el GR-92, se puede llegar hasta el Cap Roig, donde hay un famoso jardín botánico donde puede observarse toda la flora mediterránea y que ha hecho famoso a Calella, junto a su concurso anual de Havaneres, género musical originado en Cuba y que se popularizó en Cataluña durante el siglo XIX y XX por los catalanes que volvían de hacer las “Américas”. Es muy recomendable.
En esta web podréis encontrar muchos más caminos que rodean la zona, y que también están llenos de encanto.
Además, si algo caracteriza a esta zona del litoral catalán es su buena gastronomía. Si algo no le falta a Calella de Palafrugell es una buena restauración, con restaurantes de todo tipo y variedad económica donde podremos degustar desde los platos más típicos (marineros, por supuesto) hasta los más vanguardistas.
En definitiva, un pueblo ideal para pasar un fin de semana en familia o en pareja y alejarse de la rutina, que muchas veces se apodera de nosotros.
Si aún no sabes cómo llegar, aquí te dejo una pequeña guía. Clicka en la imagen y te dirigirás a Google Maps:
Y si te gusta la Costa Brava, te invito a que conozcas las 5 curiosidades de Cadaqués, pueblo del grandísimo Salvador Dalí. ¡No te lo pierdas!



















Hola sergio estoy pensando en ir con mi hermana para el dia del 11 de septiembre a algun sitio y habia pensando en este sitio. Queria saber tu opinion y si pa pasar el dia estaria bien
Saludo crack